Software a medida
Aplicaciones web pensadas para cómo trabaja tu empresa, no al revés. Multiusuario, con roles y permisos reales desde el primer día.
Desarrollo a medida, e-commerce, integraciones entre sistemas y automatización de procesos. Desde el modelo de datos hasta el servidor andando en producción — no solo la parte linda.
Poco menú y mucho detalle: son las cosas que ya están hechas y funcionando, no una lista de deseos.
Aplicaciones web pensadas para cómo trabaja tu empresa, no al revés. Multiusuario, con roles y permisos reales desde el primer día.
Catálogo, carrito, checkout y cobro con MercadoPago. Con panel propio para cargar productos, ver pedidos y seguir los pagos sin pedirle nada a nadie.
Conectar sistemas que hoy no se hablan: APIs, ERPs, pasarelas de pago, webhooks. Si alguien copia y pega datos de un sistema a otro, eso se puede resolver.
Lo que se hace todos los días a mano —un reporte, un mail, una carga— pasa a hacerse solo. Con aviso cuando algo sale distinto de lo esperado.
Productos, variantes por color y talle, SKU, códigos de barras, depósitos y posiciones. Movimientos con historial: siempre se sabe quién movió qué.
Servidor propio, HTTPS, backups y monitoreo. El sitio no queda en manos de una plataforma que mañana cambia los precios o las reglas.
Cuatro pasos, y en cada uno hay algo para mirar. Nada de desaparecer tres meses y volver con algo que no era.
Primero se mira cómo se trabaja hoy. Muchas veces lo que hace falta es más chico —y más barato— de lo que parecía.
Alcance escrito, precio y plazo. Si algo cambia en el camino se conversa antes, no aparece en la factura.
Se ve funcionando por partes, en un link real. Corregir temprano cuesta mucho menos que corregir al final.
Puesta en marcha, dominio, HTTPS y respaldo después de entregar. El proyecto termina andando, no entregado.
Todo lo de abajo está en producción, en el mismo servidor, sobre la misma plataforma. Se puede entrar y mirar.
Tienda online completa: catálogo con categorías, carrito que sobrevive a que cierres el navegador, checkout con envío o retiro, y cobro por MercadoPago o transferencia. Los mails de venta salen del webhook de pago y no de la vuelta del navegador, así que llegan aunque el comprador cierre la pestaña. El panel propio maneja publicaciones, pedidos, pagos, preguntas y hasta la casilla de correo saliente, sin tocar el servidor.
Gestión de indumentaria: producto maestro, variantes por color y talle con SKU y código de barras, depósitos con posiciones, stock por ubicación y movimientos con historial (ingreso, venta, ajuste, transferencia). Cerrado por membresía: estar logueado en la plataforma no alcanza para ver costos ni stock.
Sala de voz propia estilo TeamSpeak, sobre WebRTC con un servidor SFU self-hosted. Canales por grupo, chat, tablero de sonidos y un modo para hablarle a todos los canales a la vez. Cambiar de canal no corta el audio, y navegar por la app tampoco: la pantalla se reemplaza sin recargar justamente para no tirar abajo la conexión.
Dominio nuevo montado sobre la misma plataforma: registro con email o con Google, perfil y panel para administrar quién está dado de alta. Levantar un sitio más no es empezar de cero, es una entrada en una tabla.
Herramientas maduras y aburridas, a propósito: son las que siguen andando dentro de cinco años.
Contame qué necesitás resolver. La primera charla no se cobra y sirve para saber si tiene sentido hacerlo.
Escribime por donde te quede más cómodo. Contestamos el mismo día hábil.